La igualdad de género es un tema recurrente en nuestros días, y es necesario que sepamos que quieren decir estos términos. Para la UNICEF Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, significa que, mujeres, hombres, niñas y niños deben gozar, por igual, de los mismos derechos, recursos, oportunidades y protección.
La igualad no significa que las mujeres y los hombres sean lo mismo, sino que los derechos, las responsabilidades y las oportunidades no dependen de su sexo, ni de su origen, ni de su posición económica. La igualdad de género supone que se deben tomar en cuenta los intereses, las necesidades y las prioridades tanto del uno como del otro.
El género determina lo que se espera, se permite y se valora en una mujer o en un hombre en un cierto ambiente. El ser hombre o mujer representan categorías sexuales, mientras que lo masculino y lo femenino son categorías de género.
Cuando se habla del sexo de una persona, se refiere a las diferencias biológicas y fisiológicas entre un hombre y una mujer, que están determinadas por los cromosomas, las hormonas, que son las que dan las características físicas. En el cerebro también se pueden observar las diferencias, los circuitos cerebrales y nerviosos actúan de distinta manera, lo que influye en la psicología del hombre y de la mujer.
Es decir, hombres y mujeres somos iguales como seres humanos, tenemos los mismos derechos y obligaciones, pero somos diferentes, física y psicológicamente, contrastes que deben ser comprendido, valorados y respetados.
Todavía no hemos alcanzado el ideal de la igualdad de género, a pesar de los grandes pasos dados; por ejemplo, la inequidad en el caso de los salarios o remuneraciones, pues los hombres ganan más dinero que las que las mujeres, aunque desempeñen el mismo trabajo.
¿Cómo le explicas a un niño?
Los niños alrededor de los dos años comienzan a percatarse que papá y mamá no son iguales, o que su hermanita o hermanito es diferente. Y comienzan las preguntas… Antes de cumplir los tres años se identifica como niño, igual que papá o el abuelo, o como niña, igual a mamá, o a la tía. A los cuatro años la mayoría tienen un sentido estable de su identidad de género.
Sobrarían las definiciones para explicar a un niño, si cada uno de nosotros y la sociedad en la que vivimos no cambia, por tanto, es necesario establecer las las bases para la igualdad de género no quede solamente en palabras; en consecuencia, nos corresponde, responsabilizarnos de:
- Hacer un cambio en nuestro propio vocabulario, eliminando prejuicios e ideas preconcebidas discriminatorias por razón del sexo de una persona, chistes machistas o feministas, e ir fomentando el razonamiento critico en la infancia.
- Motivar a que las tareas en el hogar las puedan realizar, tanto el niño como a la niña, sin el concepto tradicional de lo debería hacer un hombre y lo que debería hacer una mujer.
- Comprender que las diferencias físicas y psicológicas tanto en el niño como la niña, no significan diferencias intelectuales y que ambos pueden desarrollar sus capacidades habilidades y destrezas.
- Permitir que los niños jueguen de una manera natural, sin imponer un estereotipo, es decir no impedir que una niña juegue con un carrito o un niño con una muñeca.
- Motivar a que sueñen en lo que quieren llegar a ser, sin que sea esto sea determinado por su género, es decir la niña podría llegar a ser un árbitro de futbol o una científica, y el niño un chef o un organizador de eventos.
En conclusión, el tema sobre la igualdad de género no tendría que ser tan difícil de explicarle a un niño, pues es más fácil entender algo que se vive, pero para simplificar se puede abreviar. Igualdad de género: tanto los niños como las niñas tienen los mismos derechos, como el de la educación, la salud, y que la diferencia de género, no debe influenciar en los logros que ellos puedan alcanzar, y que no se debe discriminar a ninguna persona por ser diferente a otra. {{cta(‘1f826432-7139-4edd-ae1a-050d7a8a1cec’)}}